El fotógrafo Fernando Moleres inaugura la nueva sala de exposiciones «Fede Ruiz» del Museo de Orduña

por Koldo Badillo

© Fernando Moleres | Guatemala 1992

El viernes 1 de octubre a las 19 horas se re-inaugura la que fuera Sala de Exposiciones de la antigua Kultur Etxea y que ahora forma parte del MUSEO DE ORDUÑA. A partir de esta fecha, esta sala se va a dedicar a exposiciones temporales artísticas.

Y comenzamos con una exposición del orduñés Fernando Moleres, reconocido fotógrafo documentalista que durante varias décadas ha realizado reportajes publicados en medios gráficos de todo el mundo.

La exposición lleva por título Explotación Laboral Infantil y consta de 40 fotografías sobrecogedoras que denuncian injusticias  cometidas a los niños en más países de los que imaginamos.

Se trata de su primer trabajo en profundidad y uno de los más reconocidos, realizado durante varios años a comienzos de los noventa y fue premiado con un World Press Photo en 1998.

Se trata de copias químicas de época en blanco y negro, positivadas por el autor, lo que nos retrotrae a aquellos tiempos no tan lejanos en el que el propio fotógrafo era dueño de todo el proceso, desde la toma hasta la copia final.

La exposición, estará abierta todos los fines de semana hasta el domingo 5 de diciembre, en el Museo de Orduña y con Entrada Libre. Horarios: Viernes y Sábados de 17 a 20 h. y Sábados y Domingos de 11 a 14 h.

Explotación laboral infantil | Texto del autor

En la edad de la modernidad, del bienestar en occidente, millones de niños son explotados laboralmente de forma metódica. Con la infancia robada, sin un mínimo de posibilidades de desarrollar sus potencialidades; en estas vidas apenas cabe la posibilidad de elección, de educación o la sanidad todos derechos elementales para nosotros. Ni siquiera un lugar real para los sueños.

Paradójicamente, algunos de estos niños desean trabajar, incorporarse al mundo de los mayores, llevar dinero a su casa, subsistir, y sentirse útiles en una sociedad que les da la espalda. Solo con la fuerza e inocencia que otorga la infancia son capaces de salir adelante, de vivir o de sonreír. Pero para muchos de estos menores las condiciones y la naturaleza de estos trabajos tiene unas consecuencias tan negativas para su desarrollo, una durísima hipoteca de por vida que les deja al filo de ser unos desadaptados de por vida.

El reportaje hace hincapié en las peores condiciones de explotación laboral infantil, y que son la primera medida importante a tomar ante la erradicación del trabajo infantil. Son situaciones que provienen de la explotación de la pobreza, más que de la pobreza en sí misma y del desamparo que provoca la falta de las condiciones más elementales de vida.

Cualquier trabajo impuesto a un menor de edad, todavía en proceso de desarrollo, genera una forma de esclavitud. Para remediar situaciones muy graves de explotación laboral de menores, la Convención de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas declara el derecho del menor a estar protegido contra la explotación económica y contra el desempeño de cualquier trabajo que pueda ser peligroso, entorpecer su educación o su desarrollo físico, mental, moral o social.