Humo, iluminación e intriga: la fotografía en el universo de ‘Peaky Blinders’

por

¿Puede olerse el frío? ¿Apreciar el olor a tabaco durante un invierno en Birmingham (Inglaterra) en 1919? ¿Y qué hay del olor a venganza, a mentiras, a sangre, a pólvora? Si has visto Peaky Blinders (Netflix) sabrás que la respuesta a todo ello es afirmativa.
Peaky Blinders es una serie no solo con un alto valor argumental, también con un uso magistral de la fotografía: cuidada hasta el más mínimo detalle, la historia de la familia Shelby envuelve el espectador y lo traslada al corazón de la Inglaterra industrial después de la Primera Guerra Mundial, momento en el que las bandas y mafias controlan el tráfico ilegal de alcohol y tabaco, y las apuestas deportivas.
En la producción británica, el humo se convierte en uno de los elementos claves para crear esa atmósfera interesante que tanto la caracteriza: el de chimeneas en funcionamiento de las fábricas, el del cigarrillo de Tommy Shelby en The Garrison -el pub que regenta su familia-… es presente en todos y cada uno de los capítulos, sin romper así con el ambiente que da vida a la ficción.

La iluminación

Sin embargo, no es solo el humo; la iluminación también es crucial a la hora de entender el universo Peaky Blinders. No abusa de mucha iluminación, incluso en exteriores huye del exceso de luz. Y tiene sentido, puesto que la ciudad de ese Birmingham entreguerras luce oscura, triste y herida tras la guerra. Los tonos fríos del exterior contrastan con los cálidos de los interiores: el pub The Garrison, la casa de apuestas, su hogar… Produciendo en el espectador esa sensación de calidez cuando los personajes están bajo cobijo, aunque no siempre sea garantía de seguridad…

Peaky Blinders consigue conectar el público con sus protagonistas hasta el punto de no solo comprender qué está pasando a través de sus diálogos; es también una fotografía útil. La imagen mimada ayuda a comprender la trama, a conocer los personajes, sus miedos, a centrar su atención donde más conviene… Y sin darse uno cuenta. La fotografía de Peaky Blinders hace que se pueda oler más allá del establo, del tabaco y del sudor. En Peaky Blinders olerás Inglaterra, las mentiras, las amenazas, el miedo, la muerte y también, la vida.
Compartir: